
El fin de la Copa del Mundo dejó algo más que tristeza deportiva. Un relevamiento del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA reveló que millones de argentinos sintieron el regreso abrupto a una realidad fragmentada. La Selección volvió a demostrar que es uno de los pocos espacios donde el país todavía logra decir "nosotros".


















































