La pobreza como relato: por qué el Gobierno no puede sostener que Milei la bajó del 52% al 26%

La Casa Rosada difunde cifras parciales y estimaciones propias para exhibir un supuesto éxito social. Sin embargo, los datos oficiales no avalan una baja lineal de la pobreza y la oposición acusa al Gobierno de manipular estadísticas y construir un relato triunfalista.

Actualidad09/02/2026
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Por Fredy Yaber

 

El Gobierno nacional insiste en mostrar una fuerte reducción de la pobreza durante la gestión de Javier Milei, afirmando que el índice pasó del 52% al 26%. Sin embargo, un análisis riguroso de los datos disponibles revela que esa afirmación no se sostiene en estadísticas oficiales consolidadas y se apoya en una combinación de cifras que no son  comparables entre sí.

 

Según el INDEC, en el primer semestre de 2024 —ya bajo la presidencia de Milei— la pobreza alcanzó el 52,9%, el nivel más alto registrado en años recientes, como consecuencia del impacto inicial del ajuste económico, la devaluación y la disparada inflacionaria. Lejos de ser un punto de partida heredado, ese pico se produjo durante los primeros meses del actual gobierno.

 

Recién en el segundo semestre de 2024 el organismo estadístico informó una baja hasta el 38,1%, una reducción importante pero todavía muy lejos del 26% que hoy exhibe el oficialismo y del 30% estimativo que dejó Cristina Fernández cuando dejó su gobierno en el 2015.

 

La cifra más baja difundida por el Ejecutivo, 26,9%, corresponde a estimaciones propias del Ministerio de Capital Humano para el tercer trimestre de 2025, basadas en microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares y no en la medición semestral oficial del INDEC, que es la referencia histórica para evaluar la pobreza en la Argentina.

 

Para distintos especialistas, la maniobra es clara: “Se comparan datos metodológicamente distintos para construir una narrativa de éxito que no está respaldada por estadísticas oficiales comparables”, advierten técnicos en medición social.

 

Desde la provincia de Buenos Aires, el ministro de Gobierno Carlos Bianco cuestionó con dureza el discurso oficial:

“El Gobierno genera primero una catástrofe social y después festeja una supuesta recuperación con números dibujados. No se puede engañar a la sociedad mezclando estimaciones con datos oficiales”, afirmó.

 

En la misma línea, legisladores de Unión por la Patria acusaron al Ejecutivo de “banalizar” la pobreza: “Reducir la discusión a un slogan es una falta de respeto a millones de argentinos que siguen sin llegar a fin de mes”, señalaron desde el bloque opositor en Diputados.

 

Incluso sectores sindicales y sociales pusieron en duda el impacto real de la supuesta mejora: “Puede haber una desaceleración inflacionaria, pero los salarios y jubilaciones quedaron destruidos. En los barrios no se ve ese 26%”, expresó un dirigente de la CTA.

 

Desde el oficialismo, en tanto, defendieron la difusión de las cifras y aseguraron que reflejan una “tendencia clara a la baja”, aunque evitaron precisar cuándo el INDEC publicará un dato semestral que confirme oficialmente ese número.

 

La conclusión es contundente: no es verdad que Milei haya bajado la pobreza del 52% al 26% en términos oficiales. Lo que existe es una recuperación parcial tras un pico histórico generado durante su propia gestión y una utilización política de estimaciones preliminares para presentar un resultado que, por ahora, no está avalado por la estadística oficial.

 

Mientras tanto, la pobreza sigue siendo uno de los principales campos de disputa política, con un Gobierno que busca instalar un éxito simbólico y una oposición que denuncia una operación de maquillaje estadístico en medio de una crisis social aún profunda.

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