Las claves de la ley de reforma laboral que llega a Diputados

Con 42 votos y retoques de último momento para blindar apoyos, el oficialismo avanzó con convenios por empresa, tope a indemnizaciones y banco de horas. Ahora apuesta a un trámite exprés en Diputados en medio de tensión sindical y rosca abierta.

Política 12/02/2026
NOTA

El Gobierno busca pronto despacho

 

El Senado dio media sanción a la reforma laboral impulsada por el Gobierno, un proyecto que introduce modificaciones estructurales en la regulación del empleo formal y que ahora deberá ser debatido en Diputados. La iniciativa fue presentada como una “modernización” del sistema vigente, aunque generó cuestionamientos de sectores sindicales y parte de la oposición.

Uno de los cambios centrales es la habilitación de convenios colectivos por empresa. Esto implica que las condiciones laborales podrán negociarse a nivel individual entre compañías y trabajadores o sindicatos de base, por encima de los acuerdos sectoriales tradicionales. Para el oficialismo, la medida permitirá mayor flexibilidad y adaptación a cada realidad productiva; los gremios advierten que puede fragmentar la negociación colectiva.

El proyecto también establece un tope para las indemnizaciones por despido. Se fija un límite basado en el salario promedio registrado, lo que modifica el cálculo vigente y reduce el costo potencial para el empleador. Según el Ejecutivo, la medida busca dar previsibilidad y fomentar la contratación formal. Desde el sindicalismo sostienen que puede debilitar la protección ante cesantías arbitrarias.

Otro punto relevante es la creación de un “banco de horas”. Este mecanismo permite compensar horas trabajadas de más con jornadas de menor carga en otros períodos, evitando el pago automático de horas extras. La propuesta apunta a otorgar mayor flexibilidad en la organización del tiempo de trabajo, especialmente en actividades con picos estacionales.

La reforma incorpora además cambios en los períodos de prueba, ajustes en el régimen de multas por empleo no registrado y modificaciones en los esquemas de registración laboral. El Gobierno sostiene que el objetivo es reducir la litigiosidad y promover la formalización de trabajadores.

Durante el debate, legisladores oficialistas defendieron la iniciativa como una herramienta para dinamizar el mercado laboral y reducir la informalidad. En cambio, sectores opositores cuestionaron que las modificaciones puedan afectar derechos adquiridos y debilitar el poder de negociación de los trabajadores.

Con la media sanción en el Senado, el proyecto pasa ahora a la Cámara de Diputados, donde se anticipa un tratamiento intenso y con negociaciones abiertas. El resultado final dependerá del equilibrio de fuerzas políticas y de las eventuales modificaciones que se introduzcan en esa instancia.

El oficialismo consolidó la media sanción de la reforma laboral en el Senado tras una jornada de intensas negociaciones y ajustes de último momento al proyecto, en medio de tensiones políticas y presión sindical.

 

La estrategia oficialista consistió en revisar varios artículos del dictamen original para asegurar el respaldo de aliados parlamentarios y sectores con posiciones más moderadas. Entre las modificaciones más relevantes que se introdujeron en las últimas horas se encuentra la preservación de la obligatoriedad de los aportes a sindicatos y cámaras empresarias, con topes menores a los inicialmente propuestos y sin la transición a esquema voluntario programada para 2028.

Además, el Gobierno reformuló un esquema de remuneraciones para casos de enfermedad o accidente que fija compensaciones del 50% al 75% del salario por entre tres y seis meses, según la situación del trabajador. También se habilitó la intervención de una Junta Médica cuando las certificaciones de incapacidad difieran entre empleado y empleador.

Otro punto sensible que se consolidó en el texto es la incorporación de un anexo para transferir progresivamente la competencia de la Justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires, un cambio que generó discusiones internas entre legisladores.

La decisión de mantener la obligatoriedad de las contribuciones sindicales y empresariales con límites marcados fue clave para sellar apoyos en filas diversas del Senado, donde el oficialismo contaba con una base de votos que, según sus cálculos, superaba la mayoría necesaria para aprobar el proyecto.

Mientras la sesión se extendía y los cambios se negociaban sobre la marcha, la campaña de comunicación del Gobierno insistió en que las reformas son necesarias para actualizar un sistema laboral que consideran “desfasado”, promover la formalización del empleo y reducir la litigiosidad. Sectores opositores, en cambio, cuestionaron que los ajustes de último momento beneficien más a las cámaras empresarias que a los trabajadores y advirtieron sobre riesgos de precarización laboral.

 

El Gobierno quiere vía rápida para aprobar en Diputados

La jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, lo confirmó y ratificó que el objetivo del oficialismo es “llegar al 1° de mayo con esta ley votada”. “Si Diputados cambia un montón de cosas, a menos que haya algo que nosotros no nos hayamos dado cuenta y sea mejor, no vamos a cambiar la ley. La ley ya está, es esta”, sentenció Bullrich en declaraciones radiales tras celebrar la aprobación de la norma que recorta los derechos de los trabajadores y fue votada tras una violenta represión en los alrededores del Congreso.

La propia “Oficina del Presidente”, al celebrar la media sanción en un comunicado, envió un mensaje a los diputados: “El Gobierno Nacional confía en que la Cámara de Diputados comprenda también el mandato popular y realice un tratamiento rápido de esta medida”. La intención de la Casa Rosada es que la semana que viene se firme el dictamen de la ley y también se convoque a sesionar.

La reforma laboral recibió en el Senado 42 votos a favor y 30 en contra en la votación en general, luego de que la Casa Rosada cambiara algunos artículos a pedido de los gobernadores.

Bullrich celebró esos números y destacó: “Tuvimos cuarenta y dos votos en prácticamente todos los artículos, lo que significa estar bastante por arriba de lo que uno necesita”. También defendió los cambios introducidos para lograr la aprobación al asegurar que “el corazón de la ley está intacto” y confirmó las concesiones a la CGT: “A la CGT no le sacamos un punto de obras sociales, la salud en la Argentina ya está bastante golpeada”, explicó.

“Pensamos que ahora va a Diputados y esperemos que le hagan el tratamiento lo más rápido posible”, dijo la senadora y exministra de Seguridad, para luego reiterar que la intención del Gobierno es que no haya cambios en el texto.

“En el Senado tenemos la última palabra. Si Diputados cambia un montón de cosas, nosotros no vamos a cambiar la ley”, insistió. “Es una ley muy importante, muy buena, que genera un equilibrio que hasta el día de hoy no lo teníamos” entre las empresas y los trabajadores, consideró Bullrich.

Según Bullrich, la reforma laboral “le da previsibilidad a los que trabajan y a las empresas, y genera instituciones nuevas como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que permite que las empresas puedan tener dinero para los pasivos laborales”.

“Dejamos bien en claro lo que es una indemnización, una por año, y eso es muy importante porque es una tradición en la Argentina, aunque hay países que no tienen indemnización”, añadió la exministra de Trabajo de De la Rúa y de Seguridad de Macri y de Milei.

Además, recalcó que con el texto aprobado: “Generamos institutos nuevos, como el Banco de Horas, incorporamos el salario dinámico, modernizamos, adaptamos y generamos la posibilidad de una negociación colectiva en la que el ámbito menor prevalece sobre el mayor”.

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