


Reforma laboral: el FreSU suma a Pablo Moyano y redobla la presión en Diputados

El escenario sindical vuelve a tensarse tras la media sanción en el Senado del proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. En ese marco, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) confirmó la incorporación de Pablo Moyano y anunció que intensificará las protestas en rechazo a la iniciativa, que próximamente será debatida en la Cámara de Diputados.
El FreSU, integrado por gremios como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), el Sindicato de Aceiteros y la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), entre más de un centenar de organizaciones, busca consolidarse como un polo sindical combativo frente a lo que consideran una actitud “excesivamente negociadora” de la Confederación General del Trabajo (CGT). “No vamos a permitir un retroceso histórico”.
Durante un encuentro realizado este jueves, Pablo Moyano sostuvo que “esta reforma significa un retroceso histórico en materia de derechos laborales” y advirtió que el espacio no descarta convocar a movilizaciones masivas y medidas de fuerza escalonadas si el proyecto avanza en Diputados.
“Si creen que vamos a mirar para otro lado mientras flexibilizan las condiciones de trabajo y precarizan aún más el empleo, están equivocados. Vamos a estar en la calle”, afirmó el dirigente camionero ante delegados y referentes sindicales.
Desde la conducción del FreSU remarcaron que la incorporación de Moyano “fortalece la unidad de los sectores que no están dispuestos a resignar conquistas históricas” y señalaron que el objetivo es construir una referencia sindical que represente “con claridad” el rechazo a la reforma.
Diferencias dentro del movimiento obrero
El nuevo espacio viene marcando distancia de la conducción de la CGT, a la que acusan de priorizar la negociación institucional por sobre la confrontación directa. “La historia del movimiento obrero demuestra que los derechos se defienden en la calle”, expresaron voceros del frente.
En las próximas semanas, el FreSU definirá un cronograma de asambleas, plenarios regionales y posibles jornadas nacionales de protesta, en paralelo al tratamiento legislativo en la Cámara baja.
El debate promete reavivar la interna sindical y profundizar el clima de conflictividad social en un contexto económico complejo, donde el Gobierno defiende la reforma como herramienta para “modernizar” el mercado laboral y promover la creación de empleo.
















