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title: "Atucha III: cancelan el Hualong y habilitan una nueva licitación nuclear en Lima"
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description: "Nucleoeléctrica dejó sin efecto el proyecto de 1.200 MW que había contratado con la Corporación Nuclear Nacional China y autorizó avanzar con otra licitación sobre 12 hectáreas del complejo Atucha."
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date_published: "2026-10-05T07:25:00-03:00"
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# Atucha III: cancelan el Hualong y habilitan una nueva licitación nuclear en Lima

![NOTA 5](/download/multimedia.normal.9472c9f5ba32c1ed.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)La inversión prevista es de USD 1.203 millones y sus características coinciden con el reactor modular de 300 MW presentado por Meitner Energy.

El futuro nuclear de Lima acaba de cambiar de escala. Nucleoeléctrica Argentina resolvió dejar sin efecto el proyecto Hualong con el que durante años se proyectó construir Atucha III y, en la misma reunión, habilitó avanzar con una nueva licitación sobre parte del terreno reservado para aquella central.

La decisión quedó asentada en la asamblea de accionistas del 23 de septiembre. Según el acta a la que accedió Página/12, la empresa resolvió cancelar los proyectos Candu y Hualong por falta de asignación de recursos económicos e imposibilidad material de cumplimiento.

Para Lima y Zárate, la diferencia entre lo que se cancela y lo que podría instalarse ahora es enorme.

Atucha III había sido concebida como una central de 1.200 MW con tecnología Hualong. Nucleoeléctrica y la Corporación Nuclear Nacional China firmaron en febrero de 2022 el contrato para su construcción, con una inversión prevista superior a USD 8.000 millones. En aquel momento, la información oficial proyectaba más de 7.000 puestos de trabajo durante la obra y una participación cercana al 40% de proveedores nacionales.

La construcción, sin embargo, nunca comenzó.

Una respuesta posterior del Poder Ejecutivo al Senado reconoció que todavía estaban pendientes aspectos contractuales, el financiamiento, la disponibilidad de terrenos y las licencias regulatorias. Por eso la resolución actual cancela un proyecto de futura central, no una obra nuclear que estuviera en ejecución.

En el mismo predio, Nucleoeléctrica abrió ahora otro camino.

La asamblea declaró de interés empresarial una iniciativa para instalar un reactor y autorizó al directorio a avanzar con los pliegos y el llamado a licitación pública. La documentación fija una inversión estimada de USD 1.203 millones, con capital completamente privado y sin fondos ni avales públicos, y prevé utilizar 12 hectáreas originalmente reservadas para Atucha III.

Las condiciones coinciden con el proyecto que Meitner Energy presentó al Gobierno en julio: el ACR-300, un reactor modular de aproximadamente 300 MW que la empresa propone construir en el complejo nuclear de Lima.

La iniciativa fue presentada con una inversión cercana a USD 1.200 millones y una proyección de alrededor de 2.000 puestos de trabajo durante sus diferentes etapas.

Eso no significa que Meitner tenga adjudicada la obra.

Lo que Nucleoeléctrica autorizó es el procedimiento para llamar a licitación. La coincidencia entre monto, superficie y características coloca a la propuesta conocida de Meitner en el centro de la discusión, pero todavía deberán cumplirse los pasos formales antes de hablar de un proyecto adjudicado.

QUÉ QUEDA PARA EL EMPLEO Y LOS PROVEEDORES DE ZÁRATE

Los dos proyectos tienen escalas completamente diferentes.

El Hualong proyectaba 1.200 MW y una inversión superior a USD 8.000 millones. El reactor modular presentado por Meitner ronda los 300 MW y USD 1.200 millones.

También son diferentes las estimaciones laborales: más de 7.000 puestos durante la construcción en el proyecto anunciado en 2022 frente a alrededor de 2.000 empleos proyectados en las distintas etapas del ACR-300.

No se trata de 5.000 puestos de trabajo que hoy hayan desaparecido.

Los empleos asociados a Atucha III eran una proyección de una central que nunca llegó a entrar en construcción y los vinculados al nuevo reactor también dependen de que la inversión finalmente se concrete.

Pero la comparación permite medir cuánto cambia la magnitud de la obra que podría realizarse en Lima.

Ese cambio importa especialmente para el corredor industrial de Zárate y Campana.

Alrededor de Atucha existe una red de trabajadores especializados, empresas contratistas, metalmecánicas, firmas de ingeniería y servicios que durante años acompañaron la actividad nuclear.

El proyecto Hualong había planteado una participación aproximada del 40% de proveedores nacionales.

En la nueva alternativa todavía falta conocer un dato decisivo: cuánto componente argentino tendrá realmente el reactor, qué partes podrán producirse localmente y cuántas empresas de la región podrán incorporarse a la cadena.

También deberán completarse los procedimientos regulatorios y técnicos necesarios para construir una nueva instalación nuclear.

Atucha I y Atucha II, mientras tanto, continúan funcionando y no están alcanzadas por la cancelación de Atucha III.

Lo que cambió es el proyecto para ampliar el complejo.

Durante años, Lima esperó una cuarta central de 1.200 MW.

Ahora tiene delante una posible inversión mucho más pequeña, de otro diseño y con otro esquema financiero.

La próxima discusión ya no será solamente qué reactor podría construirse.

Será cuánto trabajo, tecnología y actividad industrial quedarán alrededor suyo en Zárate.

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